La pívot brasileña es todo un ciclón en la pintura, su hábitat natural en la pista. Pese a su juventud, es una de las grandes jugadoras de Europa. Tras una temporada sin disputar la Euroliga Femenina por culpa de una lesión, regresa a la máxima competición continental con más ganas que nunca. Si logra recibir cerca de canasta es casi imparable y domina el rebote con gran autoridad. Este verano ha jugado en Atlanta Dream, donde ha logrado hacerse con un estatus de estrella en la WNBA.