Continúa la leyenda de Elena Tornikidou. Cuando tenía diez años, un buen día se aproximó a ella Vladimir Arefief, por aquel entonces entrenador de baloncesto. Fue tanta su insistencia que ya nunca más abandonó este deporte. A sus 43 años, la alero continúa siendo tan desequilibrante como siempre. Su gran virtud son los lanzamientos, donde atesora una gran efectividad. Es de las jugadoras que mejor lee el juego en Europa, donde sigue siendo temida por las defensas rivales en los momentos decisivos.